¿Protege la Fiscalía General de Justicia de Sonora a ganadero “influyente”?


La corrupción en México no solo beneficia a los funcionarios que han ejercido ciertos puestos públicos.

También los particulares -que en sus negociaciones se coluden con burócratas deshonestos que deberían servirle al pueblo-, es otro de los sectores más beneficiados por la maldita costumbre de esos malos mexicanos que toman lo ajeno sin pedir permiso.

El Poder Judicial, el Ejecutivo y el Legislativo, conforman el régimen, la estructura y la fortaleza que le dan gobernabilidad a nuestro país; pero ya está comprobado -paradójicamente- que son las áreas más vulnerables donde se da mucho la corrupción, ya que son saqueadas por quienes deberían de administrarlas.

Para esta ocasión les voy a informar de una situación muy lamentable que se ha registrado en los terrenos del Supremo Tribunal de Justicia y principalmente en la Fiscalía General de Justicia (ambos del Estado de Sonora).

Fernando García Olivarría es una persona de la tercera edad que al tener como propiedad el rancho “El Wyoming” (el cual se localiza por la carretera a Mazatán), sufrió la invasión y el despojo de uno de sus vecinos que al meter su ganado bovino a su agostadero -durante los años 2012, 2013 y 2014-, le provocó un daño que no ha sido resarcido por los actos de corrupción que se ha topado.

Pese a que, bajo el expediente 56/2013 se giró una orden de aprehensión por parte del Primer Tribunal Colegiado Regional del Primer Circuito de Sonora -desde el año 2015-, es hora que la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC, antes Policía Estatal Investigadora, PEI) no ha ejecutado la orden de aprehensión en contra de Jorge Astrain Sánchez y Armando Saavedra Grijalva, dueño y trabajador del rancho “Santa Catalina”, respectivamente.

García Olivarría, quien con su esfuerzo en la actividad ganadera logró ese patrimonio de 750 hectáreas con pozo para abrevadero y casa de campo, tuvo que aguantar por casi tres años las injusticias del ginecólogo -con licencia suspendida para ejercer la medicina en Sonora y Sinaloa- que diariamente mandaba meter entre 50 y 60 cabezas en pie para que se alimentaran del pasto y la alfalfa que ahí se tenía.

Armando Saavedra Grijalva, vaquero y trabajador encargado del rancho “Santa Catalina”, en sus declaraciones en la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común (AMPFC) adscrita a la jurisdicción del municipio de Ures, dijo en su primera declaración que “yo solamente cumplo las órdenes de mi patrón, o sea el doctor Astrain, porque él es el que me paga”.

Cuando el Ministerio Público de “La Antigua Atenas” consignó el caso a la Juez de Primera Instancia -en esa localidad-, ésta negó librar la orden de aprehensión por presuntos sobornos que recibió de parte del demandado.

Pero una vez hecha la apelación ante el Primer Tribunal Colegiado Regional del Primer Circuito de Sonora, éste rechazó la primera resolución y ordenó la detención de Astrain Sánchez y Armando Saavedra, quienes hasta el momento siguen gozando de una libertad que no merecen.

De acuerdo al peritaje que se hizo por parte de especialistas en el ramo ganadero, los daños pudieran ascender a una cantidad aproximada a los 500 mil pesos; sin incluir las afectaciones colaterales como destrucción del cerco y postes ganaderos, extracción del agua del pozo, invasión a la casa de campo y demás.

Esto aparte de sustraer una gran cantidad de arena de un arroyo de propiedad federal, la cual vendió a las compañías que construyeron el Acueducto Independencia que ocuparon miles y miles de metros cúbicos.

Productores pecuarios de Sonora, conocen perfectamente la trayectoria de vida de las dos personas involucradas en este problema.

De Fernando García, se sabe de su buena reputación y honestidad en el gremio ganadero y en el deporte; mientras que de Astrain Sánchez se conocen cosas malas en el ejercicio de su profesión y también en sus negocios particulares.

Entre los alcances del ginecólogo con licencia suspendida, quiero informarles que presume de un falso compadrazgo con Sergio Torres Serrano, conocido como “El Peque” Torres, quien en sus años como presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), hizo crecer el gremio al grado de convertir a nuestro estado como el mayor exportador de cabezas -en pie- rumbo a Estados Unidos.

Por el tiempo que se tiene de haberse girado la orden de aprehensión en contra de Astrain Sánchez, es obvio que el comandante de la AMIC en turno no ha querido ejecutarla por sospechosas razones que deberá investigar la propia Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) a cargo de Rodolfo Montes de Oca.

Gracias por su tiempo.

Tenemos más.

Esta misma semana.

Facebook Eugenio Madero Samaniego

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