#Slowpitch, alcohol y machismo:


 Miguel Haro

Primero hay que decir que el #Slowpitch, nada tiene que ver con los problemas de pareja, no sé ni que es el #Slowpitch.

Que el beber, no es la causa de que los hombres tengan problemas con su pareja.

La verdadera culpa de que las parejas no funcionen es el machismo, es decir, la cultura que fomenta la superioridad del hombre sobre la mujer.

El machismo tiene las siguientes características:

·         Restricción emocional: consiste en no hablar acerca de los propios sentimientos, especialmente con otros hombres.

·         Obsesión por los logros y el éxito: la socialización masculina, es decir, la forma en que los hombres aprenden a relacionarse con otras personas, se apoya en el mito del ganador. Esto implica estar en un permanente estado de alerta y competencia, ejerciendo un autocontrol represivo que regula la exteriorización del dolor, la tristeza, el placer, el temor, etc.; es decir, de aquellos sentimientos generalmente asociados con la debilidad.

·         Ser fuerte como un roble: lo que hace a un hombre es que sea confiable durante una crisis, que parezca un objeto inanimado, una roca, un árbol, algo completamente estable que jamás demuestre sus sentimientos.

·         Ser atrevido: tener siempre un aura de atrevimiento, agresión, toma de riesgos y vivir al borde del precipicio.

Lo que si tuvieran que hacer los que juegan  ese deporte construir una nueva masculinidad basada en:

 

Aceptar su propia vulnerabilidad; Aprender a expresar emociones y sentimientos (miedo, tristeza, etc); Aprender a pedir ayuda y apoyo; Aprender métodos no violentos para resolver los conflictos; Aprender y aceptar actitudes y comportamientos tradicionalmente etiquetados como femeninos, como elementos necesarios para un desarrollo humano integral.

 

 Y la cura del machismo es la educación.

 

 

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