APARTE DE TENER TARIFACARA Y DAR UN MAL SERVICIO, TODAVÍA QUIEREN QUE LES PAGUEMOS LOS CAMIONES



2017-07-02 | Por: Eugenio Madero

La posibilidad de que la tarifa del transporte urbano cueste11.50 pesos en los próximos días, es una noticia que trae molestos no solo alos miles y miles de usuarios, sino a los más de 3 millones de sonorenses que tememosuna reacción de incremento en los precios de otros productos y servicios.

El pasado viernes por la mañana -y luego de la reunión del Consejo Ciudadano del Transporte que preside Jesús Eliezer Caballero Lagarda-,nos enteramos del resultado de un estudio técnico basado en todos los factores y costos que afectan la operatividad de la gran cantidad de unidades que circulan por las principales ciudades de Sonora.

En lo que pude apreciar en las declaraciones de Eliezer aballero, este estudio de negocios se hizo considerando los gastos de diesel,refacciones, sueldos a los operadores -con sus prestaciones de ley- y hasta cotizaciones del peso frente al dólar (por aquello de que hay unidades e insumos que se importan de otros países).

Pero lo que no me pareció congruente en este tipo deejercicio de planificación, es que se esté incluyendo el financiamiento paraq ue los concesionarios terminen de pagar las destartaladas unidades que todavía circulan en este ranchón lleno de carros y camiones viejos. 
Incluyendo a las unidades de otros municipios, por supuesto.

Lo peor de todo -y que todavía sorprende a mi capacidad deasombro-, fueron las declaraciones del director de la Sociedad Integradora yConcertadora del Transporte (Sictuhsa), un tal José Luis Gerardo Moreno -que lotrajeron de Mazatlán durante la época del ex gobernador Eduardo Bours- y que alofrecer una conferencia de prensa este viernes, tuvo el atrevimiento de decirque el precio real que necesita cobrarse por cada pasajero son de 13 pesos con50 centavos.

¡No jodas, hombre!

Si de por sí, el incremento de 7 a 11.50 pesos representapoco más del 60%...

En sus argumentos, el también conductor de una camioneta Scalade (me refiero a José Luis Gerardo, que por la colección de autos de lujo que tiene no creo que utilice los camiones urbanos), dice que esos 2 pesos adicionales serían para los nuevos financiamientos de las próximas unidades que deben comprar los concesionarios que están asociados a Sictuhsa.

¡Qué fregón me salió este batito!, diría el Maestro Shivago.

Se supone, pues, que cuando un inversionista quiere abriruna empresa, tiene que aportar el capital social proveniente en la mayoría delas ocasiones de su patrimonio propio.

Entonces, si los concesionarios nada más invierten de lo queles financia el gobierno, ¡pues qué negocio tan bueno!

Ya ni los agricultores.

Porque de perdida los productores agrícolas, aportan latierra (propia o rentada) donde se va a sembrar el cultivo. Y estefinanciamiento se paga -por lo general- a la banca de segundo piso (Banrural,Firco, Aserca, etcétera) una vez que se comercializa la cosecha.

Luego de escuchar estas declaraciones de José Luis Gerardo,les confieso que me dieron ganas de marcarle a Luis Iribe (aunque estoy seguroque no me iba a contestar), para pedirle que me incluyera como concesionario yme otorgara los beneficios que le dan a todos los dueños de camiones que son capitaneadostambién por Medardo Chávez y todos los dirigentes de la CTM que quieren seguir haciéndosemás ricos del presupuesto oficial.

Aunque el dirigente de Sictuhsa recordó que desde hace seis años no recibían un incremento a la tarifa del transporte, yo le pregunto¿porqué no reclamó durante la Administración Estatal anterior?, ya que hasta hubiera tenido chance de recuperar los 600 millones de pesos que habían sido etiquetados por el Congreso del Estado -como apoyo a los concesionarios- y que nunca se supo dónde quedaron.

Yo les pregunto otra cosa:

Si un concesionario está recibiendo ganancias por trabajaren este tipo de negocios, ¿porqué tiene que ser subsidiado por el gobierno?, yen el peor de los casos ¿porqué tiene que sangrar a los pobres usuarios quereciben (mos) diariamente un pésimo servicio de traslado dentro de la ciudad?

Si se le puede llamar servicio.

En las últimas columnas (si usted me ha leídorecientemente), habrá notado los cuestionamientos que le hecho al director delTransporte Público en Sonora, Luis Fernando Iribe Murrieta, quien lejos deenfrentar la situación como debe ser, ha decidido esconderse y no dar la cara; sinsalir ante los medios de comunicación y menos ante la ciudadanía que le pudierareclamar directamente.

Pero tremenda sorpresa se llevó Iribe Murrieta, cuando este viernes por la tarde recibió una llamada de la misma gobernadora del Estado, ClaudiaPavlovich Arellano, para ordenarle que se ponga las pilas y que obligue a los concesionarios a que cumplan con prender la refrigeración y mejorar las condiciones de las destartaladas -repito- unidades del transporte urbano.

Lo que nadie se imaginó, es que en la preocupación de la Gobernadorapor darle mejor calidad de vida a los sonorenses, se fuera a atrever a subirsea una ruta de camiones de Hermosillo, acompañada por algunos de susfuncionarios, entre la que pudimos apreciar -en un video que subieron a las redessociales- a Karina Zárate (directora de DIF Estatal) y al diputado federal,Ulises Cristópulos Ríos.


(paréntesis para decirles que Ulises Cristópulos siguehaciendo un buen trabajo para nuestra ciudad, ya que acaba de gestionar en el Congresode la Unión un total de 20 millones de pesos que serán utilizados para la repavimentaciónde algunas calles importantes y la rehabilitación del puente del boulevardMorelos; además de eso, ha regresado a las colonias con los ciudadanos que ledieron su voto, como fue el caso del pasado sábado por la tarde en uno de lossectores más populares al norte de la ciudad).

Aunque algunos Diputados Locales ya reaccionaron en contrade la propuesta de subir a 11.50 la tarifa del transporte, lo cierto que ellosya no tienen la facultad de aprobar o rechazar dicho incremento, debido a queal cambiarse la Ley de Transporte y Movilidad en Sonora, esa facultad le quedaal Ejecutivo, razón por la cual nombraron a este Comité Ciudadano que hizo elestudio técnico de costos.

Cierto que Legisladores como Emeterio Ochoa Bazúa, FermínTrujillo Fuentes y hasta Javier Villarreal Gámez (¡milagro!) se pronunciaron en contra de estas intenciones de subir la tarifa a los camiones locales.

Pero al que no se ha visto ni escuchado por ningún lado, esal presidente de la Comisión del Transporte y Movilidad del Congreso delEstado, el diputado Jorge Luis Márquez Cázares, de Navojoa.


Sería interesante saber cuál es su postura, y sobre todo quenos dijera si este estudio del Comité Ciudadano lo tomó por sorpresa o ya loveía venir.

Y si ya lo veía venir, porqué no lo reveló para anticipar ala población.

Digo…

En caso de concretarse ese incremento, afectará a miles deestudiantes que solamente tienen derecho a dos pasajes gratuitos diariamente.Es decir, el de ida a la escuela y el de regreso a casa.

Pero para un padre de familia o persona adulta que tiene quetomar cuatro camiones diarios para irse al trabajo… ¡vaya que será un gasto excesivo!

Quiero decirles que este domingo y como nota principal en el periódico El Imparcial, el Consejo Ciudadano del Transporte declaró quebuscarán que haya una tarifa diferenciada en el servicio urbano, sub urbano yforáneo.

Dependiendo de las condiciones de la unidad, entiendo.

Entonces me imagino, que para que se haga realidad estaintención, las unidades de las diferentes rutas tendrían que poner en suscristales “Tarifa 10 pesos”, “Tarifa 9 pesos”, etcétera; lo cual saturaría loscamiones que resulten más baratos para los usuarios.


Y con eso, créame usted, se congestionaría el pasaje en lostransportes y colapsaría la movilidad en nuestras ciudades.


Lo cierto es que después de tantos análisis y conjeturas quese han hecho a este respecto, será el Gobierno del Estado a través de laDirección General del Transporte Urbano que dirige Luis Iribe, la instancia queemita la última palabra sobre la propuesta de incrementar o no la tarifa delpasaje en los camiones urbanos.


Mediante el Boletín Oficial del Gobierno del Estado, porsupuesto.


En caso de que se apruebe este incremento, se hará válido eldicho de “ver dan ganas”, porque seguramente otros prestadores del servicio depasaje (taxis y Uber)o camiones de carga, también van a querer incrementar sustarifas.


Yo por lo pronto, prefiero seguir dándole mantenimiento a micarrito para no tener que depender en ningún momento de los camiones deHermosillo, los cuales aparte de echar humo, traer los vidrios quebrados y noprender la refrigeración, todavía tenemos que soportar en cada “frenón” losespantosos ruidos de las balatas gastadas.


Bueno, amigos. Después de un fin de semana de quincena (queno fue quincena para muchos de nosotros), les deseo que tengan excelente iniciode mes con mucha salud, armonía familiar y excelentes resultados en el trabajo.


Hasta luego.



Facebook Eugenio Madero Samaniego

Más información en esta sección

Comentarios sobre esta nota

Comenta esta nota