Los ateos selectivos


Resulta curioso como la semana pasada Pedro Sánchez, el presidente de todos los españoles ya sean cristianos, musulmanes, judíos o ateos, se refirió a una de las fiestas principales de la Iglesia como “la fiesta del afecto”. Es llamativo el hecho de que no sea capaz de mencionar la palabra “navidad”. Me parece bien que dentro de sus convicciones propias no crea en Dios, en la Iglesia ni en nada que represente a la religión, ni la mía ni cualquier otra, pero me choca que le cueste trabajo el mencionarla tan solo.

Nuestro alcalde, por otro lado, nuevamente ha felicitado también las fiestas sin mencionar el motivo de la misma. En este caso, lo entiendo igual que con

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